lunes, 4 de mayo de 2009

De vuelta de un viaje que no ha sido en tren...

"La trayectoria de un proyectil es rectilínea y el tren es un proyectil disparado en el aire. ¿Sabe?, es muy hermosa la imagen de un proyectil disparado: es la metáfora del destino. El proyectil corre y no sabe si matará a alguien o si acabará en la nada, pero mientras tanto corre y en su marcha ya está escrito si acabará haciendo papilla el corazón de un hombre o destrozando algún muro. ¿Ve el destino? Todo está ya escrito y sin embargo nada puede leerse. Los trenes son proyectiles y son también metáforas exactas del destino: mucho más bellas y mucho más grandes. Por eso yo pienso que es maravilloso dibujar sobre la superficie de la tierra estos monumentos a la incorruptible y rectilínea trayectoria del destino. Son como cuadros, como retratos. Transmitirán durante años el perfil implacable de lo que llamamos destino. Por eso mi tren irá en línea recta a lo largo de doscientos kilómetros, querido ingeniero, y no habrá curvas, no, nada de curvas."

Tierras de cristal. Alessandro Baricco.